
Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.
Federico García Lorca
No dormir y de nuevo el café. Lamer con la punta de los dedos el frío suelo de la facultad.
Sabed a lo que sabe el cansancio y acudid allí dónde la multitud grita.
No son sólo palabras devorando un cielo gris.