
Shane McAdams
Este poema no se escribirá solo.
Esta vez no bastará
con descender.
Será necesario escalar,
llegar hasta la luz.
Ascender,
tocar los pies de Dios
con la punta de los dedos.
Comprobar su existencia,
ser el eterno aullido
de los perros sin amo.
Hacerle una felación al miedo
y volver a creer en la resurrección
de las amas de casa.
Porque este poema no se escribirá solo.
Porque primero habrá que aprender a sufrir,
a fingir que nada da igual,
que todo importa.