Ouka Leele

Así comienza mi verano. Una excursión a un lago, el agua desnuda, sus risas, ellos, la calma, la calma, la calma. Este cadáver exquisito, antes de volver a Madrid:
Escuece tu saliva en mi costado,
el pan tostado,
de lado, en mi nuca
que me observa
anárquico
después
del último trago.
Por tanto dolor que se agrupa
arde otro vientre.
De nuevo la playa verde
dorando las pieles rojas.
La espina dorsal
no rige
el retrato de un desnudo,
en el tibio
cajón de tripas.
Rodrígo, Sara, Adrián, Jaime et moi.