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lunes

Pronunciar cadáver exquisito, dar la bienvenida al verano.

Ouka Leele



Así comienza mi verano. Una excursión a un lago, el agua desnuda, sus risas, ellos, la calma, la calma, la calma. Este cadáver exquisito, antes de volver a Madrid:




Escuece tu saliva en mi costado,
el pan tostado,
de lado, en mi nuca
que me observa
anárquico
después
del último trago.
Por tanto dolor que se agrupa
arde otro vientre.
De nuevo la playa verde
dorando las pieles rojas.
La espina dorsal
no rige
el retrato de un desnudo,
en el tibio
cajón de tripas.

Rodrígo, Sara, Adrián, Jaime et moi.

domingo

La jouissance


Je voudrais donner Hélène Lagonelle à cet homme qui fait ça sur moi
pour qu'il le fasse à son tour sur elle. (...)
Ce serait par le détour du corps d'Hélène Lagonelle, par la traversée de son
corps que la jouissance m'arriverait de lui, alors définitive.


De quoi en mourir.
Marguerite Duras
L'Amant

Foto: Ouka Leele


Deja que los peces fríos entren en mí
y me moldeen.
La noche no tiene forma
en el país del viento.




jueves

Undécimo mandamiento: No medirás la llama



No medirás la llama
con palabras dictadas por la tribu,
no pondrás nombre al fuego,
no medirás su alcance.
Todas las llamas son el mismo fuego.
Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos
que la razón construye en sus tinieblas.
Hay que bajar al cuerpo, muy adentro,
tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar
el gozo de la lava.
No importa en qué caderas,
en qué pecho resbale,
no importa la estatura, el sexo o la materia
pues todos caminamos sobre la misma pira.
No medirás la llama con palabras que encubren
los viejos sentimientos de los hombres.

Chantal Maillard


lunes

La folie



Ma jeunesse en jouant fit la vie prisonnière.
O donjon où je vis!

René Char







He destruido puentes, edificios y naves
de esta ciudad.
He atravesado la última puerta hacia el último
acantilado.
Es el fin del juego y sin embargo la pantalla
no confiesa game over.
Hace falta una sola voz para gritar que la vida continua
en una grieta,
que de la grieta manan los desiertos
que de la grieta brotan las cenizas de los árboles
en llamas,
que no hay secreto en el pasadizo,
que el futuro es un pájaro ardiendo en el presente,
que no hay máscara sin dolor, ni dolor sin máscara.
Una sola voz que ponga en duda, ahora,
la certeza
de no saber
a dónde me dirijo.