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viernes

Sangre, ¿Sangre dónde?


Tiempo recuperado
corredores de fuego
& la lenta dolorosa amiboide separación del arquetipo
Padre / Madre
con amor
se hizo lo que se pudo
con amor
allá quedan cabañas asoladas tierra roja
vuelve la cabeza
All is truth
contempla tiernamente sin temor
quien atraviesa esta puerta enciende la esperanza
& los lechos aéreos serán
la arquitectura del cuerpo
lecho cubierto de rosas melocotones mirra
Otro mundo es el nuestro.


Roberto Hinostroza

miércoles

And death shall have no dominion


.


Y la muerte no tendrá señorío.
Desnudos los muertos se habrán confundido
con el hombre del viento y la luna poniente;
cuando sus huesos estén roídos y sean polvo los limpios,
tendrán estrellas a sus codos y a sus pies;
aunque se vuelvan locos serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar saldrán de nuevo,
aunque los amantes se pierdan quedará el amor;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Bajo las ondulaciones del mar
los que yacen tendidos no moriran aterrados;
retorciéndose en el potro cuando los nervios ceden,
amarrados a una rueda, aún no se romperán;
la fe en sus manos se partirá en dos,
y los penetrarán los daños unicornes;
rotos todos los cabos ya no crujirán más;
y la muerte no tendrá señorío.

Y la muerte no tendrá señorío.
Aunque las gaviotas no griten más en su oído
ni las olas estallen ruidosas en las costas;
aunque no broten flores donde antes brotaron ni levanten
ya más la cabeza al golpe de la lluvia;
aunque estén locos y muertos como clavos,
las cabezas de los cadaveres martillearan margaritas;
estallarán al sol hasta que el sol estalle,
y la muerte no tendrá señorío.

Dylan Thomas




Mañana recitaremos a Dylan Thomas en el metro de Ciudad Universitaria a la hora de comer. Puede que seamos locos similares a otros locos que desean salirse del cauce, pero lo necesitamos para sentirnos vivos, para sentir que algo se mueve bajo la tierra.

martes

Catulo me habló en sueños


y yo era de escamas.
-Pobre Odile, deja de hacer locuras y
lo que ves perdido, dalo por perdido.
Detén tu nado.
De nada sirve avanzar
si no hay marea.
De nada sirve fingir
si la máscara esta rota si
quema tanto el último grito.
Abandona tu pensamiento
y no cedas ante esa boca.
Tente firme.



MISER CATULLE, DESINAS INEPTERE





Pobre Catulo, deja de hacer tonterías,
y lo que ves perdido, dalo por perdido.

Catulo

lunes

Y Misantropía llegó a l'autre monde.

BIENVENUE, MISANTHROPIE


"Por la noche llamé SOS Amistad, pero estaba comunicando, como siempre en período de fiestas. Cerca de la una de la madrugada, cogí una lata de guisantes y la estrellé contra el espejo del cuarto de baño.Bonitos añicos.Me corto al recogerlos, y empiezo a sangrar.Me gusta.Es exactamente lo que yo quería."

Michel Houellebecq

Houllebecq es el único culpable de mi falta de estudio. Él y no yo, que me exilio a la terraza de la cafetería (porque fumo) y como mi sandwich mixto y me retiro espiritualmente a la biblioteca para encontrarme con mis amigos muertos.
Siempre es más fácil decir que la culpa siempre la tuvo el otro.Y esta vez elijo lo fácil.

(Pequeñas confesiones desde el agujero Nevermore.)

sábado

El tamiz de mi anarquía



LIVING, not SURVIVING




Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

Leopoldo María Panero

miércoles

Bukowski en el espejo



"Tu ne sais pas que c'est l'amour"

Foto: Miqui Brightside

No sabéis lo que es el amor dijo Bukowski
Tengo 51 años miradme
estoy enamorado de esa piba
Piqué el anzuelo pero ella también está colgada
así que perfecto tío así debe ser
Me llevan en la sangre y no pueden echarme
lo intentan todo para apartarse de mí
pero acaban volviendo
Todas vuelven excepto
una a la que dejé plantada
Lloré por ella
pero aquellos días lloraba por todo
No me paséis un peta de esos
luego me vuelvo insoportable
Podría quedarme aquí sentado
bebiendo cerveza con vosotros toda la noche
Podría beberme diez latas de esta cerveza
y sería como agua
pero no me paséis un peta tíos
os echaré por la ventana

Tiraré a todo el mundo por la ventana
ya lo he hecho
Pero no sabéis lo que es el amor
No lo sabéis porque nunca
habéis estado enamorados así de simple
Conseguí a esta piba es maravillosa
me llama Bukowski
Dice Bukowski con esa voz suave
y yo digo Qué
No sabéis lo que es el amor
Os lo estoy diciendo
pero no me escucháis
Ninguno de vosotros lo reconocería
si subiera a esta habitación
y os diera por el culo
Siempre pensé que las lecturas de poesía son una claudicación
Mirad tengo 51 años y mucho andado
Sé que son una claudicación
pero me digo Bukowski
pasar hambre es peor que rendirse
así que vas y nada es como debería ser
Aquel tipo cómo se llama Galway Kinnel
He visto su foto en una revista
Tiene buena pinta
pero es profesor

Cristo podéis creéroslo
Resulta que vosotros también
ya os estoy insultando
No, no lo he escuchado
ni he oído nada de él
Termitas todos ellos
Puede que sea yo ya no leo mucho
pero esos tipos que se hacen
un nombre con cinco o seis libros
termitas
Bukowski dice
por qué escuchas música clásica todo el día
No sabéis cómo lo dice
Bukowski por qué escuchas música clásica todo el día
Os sorprende no
nunca pensaríais que un bruto bastardo como yo
pudiera escuchar música clásica todo el día
Brahms Rachmaninoff Bartok Telemann
Mierda no podría escribir aquí si no
Demasiado silencio demasiados árboles
Me gusta la ciudad ése es mi sitio
Pongo música clásica cada mañana
y me siento frente a la máquina de escribir
enciendo un cigarrillo como éste y lo fumo
y me digo Bukowski eres un hombre con suerte

Bukowski has pasado por todo
y ahora eres un hombre con suerte
y el humo azul flota sobre la mesa
y miro por la ventana la Avenida Delongpre
y veo a la gente subir y bajar por la acera
y echo una calada así
y dejo el cigarrillo en el cenicero
y respiro profundamente
y comienzo a escribir
Bukowski así es la vida me digo
está bien ser pobre está bien tener hemorroides
está bien enamorarse
Pero no sabéis lo que es
No sabéis lo que es estar enamorado
Si pudierais verla sabríais de lo que hablo
Pensaba que me acostaba con alguien aquí arriba
lo sabía
me dijo que lo sabía
Mierda tengo 51 años y ella 25
estamos enamorados y está celosa
Jesús es maravilloso
me dijo que me sacaría los ojos si me tiraba a alguien
aquí arriba
Eso es amor
Qué sabéis vosotros de eso
(...)

Raymond Carver

jueves

BLEU


DIOS, ¿Por qué siempre voy a buscarte
al puente de los suicidas?



Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma...

De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Me perdí luego por la tierra injusta
como quien busca amigos o ignorados amantes;
diverso con el mundo,
fui luz serena y anhelo desbocado,
y en la lluvia sombría o en el sol evidente
quería una verdad que a ti te traicionase,
olvidando en mi afán
cómo las alas fugitivas su propia nube crean.

Y al velarse a mis ojos
con nubes sobre nubes de otoño desbordado
la luz de aquellos días en ti misma entrevistos,
te negué por bien poco;
por menudos amores ni ciertos ni fingidos,
por quietas amistades de sillón y de gesto,
por un nombre de reducida cola en un mundo fantasma,
por los viejos placeres prohibidos
como los permitidos nauseabundos,
útiles solamente para el elegante salón susurrado,
en bocas de mentira y palabras de hielo.

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todo ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como el ave cansada los brazos de la piedra.

Acodado al balcón miro insaciable el oleaje,
oigo sus oscuras imprecaciones,
contemplo sus blancas caricias;
y erguido desde cuna vigilante
soy en la noche un diamante que gira advirtiendo a los hombres,
por quienes vivo, aún cuando no los vea;
y así, lejos de ellos,
ya olvidados sus nombres, los amo en muchedumbres,
roncas y violentas como el mar, mi morada,
puras ante la espera de una revolución ardiente
o rendidas y dóciles, como el mar sabe serlo
cuando toca la hora de reposo que su fuerza conquista.

Tú, verdad solitaria,
transparente pasión, mi soledad de siempre,
eres inmenso abrazo;
el sol, el mar,
la oscuridad, la estepa,
el hombre y su deseo,
la airada muchedumbre,
¿qué son sino tú misma?

Por ti, mi soledad, los busqué un día;
en ti, mi soledad, los amo ahora.

Luis Cernuda

domingo

Los límites de la realidad


METAFICCIÓN


El infinito campo de los posibles se extiende
y si por casualidad lo real se presentara ante nosotros,
quedaría tan fuera de los posibles que, en un brusco desmayo,
iríamos a dar contra ese muro surgido de repente
Marcel Proust



¿Qué es real y qué no lo es? ¿Cuáles son los límites de la realidad, si es que verdaderamente existe?Eran las seis de la tarde y yo me dirigía a la facultad de Filosofía y letras para preguntar el horario del nuevo curso. Después de un verano exiliada a orillas del Mar Negro, en el lugar donde Ovidio escribió Las Pónticas, decidí coger el metro para volver a escuchar el sonido de los trenes al llegar a las estaciones. Plaza España. Línea amarilla y azul oscuro. De nuevo andares frenéticos, pulsos de minutero y nebulosa, sangre púrpura corriendo por los pasillos. Una vez en el vagón, al igual que Vila-Matas al llegar a París, yo también quise hacerme la intelectual y saqué de mi bolso Pornografía de Wiltod Gombrowicz para continuar leyéndolo. Al terminar la cena doña Amelia se levantó y pasó a las dependencias del servicio, pero los demás, ya animados por el vodka nos quedamos a bromear. Karol reía como un buen muchacho llenando las copas de todo el mundo. Observaré que Amelia cuando volvió se sentó de un modo raro, no tuve tiempo para cavilaciones porque enseguida se cayó al suelo. En el suelo había una mancha roja. (...)Levanté la vista del libro. Fuera de Powórna aún no había muerto nadie. En el vagón imperaba el bullicio de las horas puntas. Continué con mi lectura. Waclaw, el hijo de doña Amelia, agonizaba por la muerte de su madre. En ese preciso instante, mientras la agonía se prolongaba, cuatro cabezas más allá de la mía, un niño comenzó a llorar. -!Ameeeeelia, Ameeeelia!, !Ameeeeelia, Ameeeelia!-gritaba. Sentí un escalofrío. De pronto la ficción superó los límites de la realidad o la realidad superó los de la ficción. Entonces me imaginé que ese niño se llamaba Waclaw y que Waclaw volvía a los cinco años para llorar la muerte de su madre, buscando siempre la pureza. Y no sé por qué, me dio por pensar en que alguien en algún lugar estaría leyendo el mismo capítulo al mismo tiempo y que en el momento del llanto del niño Waclaw, también sintió el escalofrío. Porque después de todo, hacemos de nuestra vida literatura y confundimos la literatura con la vida y acabamos suicidándonos con la palabra, como Pizarnik. ¿Qué es real y qué no lo es? ¿Cuáles son los límites de la realidad, si es que verdaderamente existe? Al llegar a Moncloa hice trasbordo a la línea seis, los demás jóvenes llevaban alcohol en sus mochilas. Querían emborracharse porque habían acabado la Selectividad y la vida ahora, era bella. Subí las escalerillas. Torcí a la derecha. Comencé a caminar. Aún seguía en Powórna.