*The Doors
Por qué hablar de esta muerte
ya descrita
en otro cielo rojo.
Para qué pronunciar la sangre
que no brotó a la hora exacta.
¿No es mejor rozar las aristas de lo ignoto
que esperar eternamente
a que se cierre la herida?
Yo invoco al riesgo que afila sus dientes
con otros cadáveres
iguales al mío.
Yo invoco al miedo que aguarda sentado
en el rellano de mi locura,
al viejo harapiento
y a la mujer gorda.
Invoco a esos seres deformes
que me hacen temer,
que hacen que me pregunte
por qué no soy distinta
a ellos,
por qué a pesar de mi apariencia
noto la deformidad
a cada paso.
