domingo

El azar o Rilke resucitado.

Schiele



Rosa, oh, pura contradicción.
Deseo
de no ser sueño de nadie
bajo tantos
párpados.

Rainer M. Rilke

Arrojada en un paìs que no es el mìo, abro un libro al azar y Rilke, resucitado, me habla de su muerte. Vuelvo a Valais y veo su tumba en el cementerio de Rarogne. Hace soledad en esta tierra. Y a pesar de estar sola, no la siento.



miércoles

L'amour ou la guerre





Sólo hay un momento en el que el cazador esta cerca de su presa: cuando ya la ha matado.

Víctor Balcells Matas



Ha cavado una trinchera en la noche
para defenderse
de sí mismo y no funciona.

Y no funciona porque es a la vez el cazador
y el cazado,
el de la bandera blanca bordada en el pecho
que dispara a sangre fría
y no tiembla,
el que se aleja del cuerpo inmóvil
y abrazándolo comienza
el rezo de rodillas.


La velocidad de la muerte
es blanca
como la velocidad del amor.

Y yo no dejo de sentir este olor
a pólvora mojada,
quemándome.