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martes

Tu cabello de oro Margaret/ tu cabello de ceniza Sulamita





Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodía y en la mañana y en la noche
           bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
           mastines
silba a sus judíos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos en la mañana y al mediodía te bebemos al atardecer
          bebemos y bebemos
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita cavamos una tumba en el aire no
se yace estrechamente en él
Grita cavad unos la tierra más profunda y los otros cantad sonad
empuña el hierro en la cintura lo blande sus ojos son azules
cavad unos más hondo con las palas y los otros tocad para la
            danza

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos al mediodía y la mañana y al atardecer
           bebemos y bebemos
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita él juega con las serpientes
Grita sonad más dulcemente la muerte la muerte es un maestro
          venido de Alemania
grita sonad con más tristeza sombríos violines y subiréis como
          humo en el aire
y tendréis una tumba en las nubes no se yace estrechamente allí

Negra leche del alba te bebemos de noche
te bebemos a mediodía la muerte es un maestro venido de
          Alemania
te bebemos en la tarde y la mañana bebemos y bebemos
la muerte es un maestro venido de Alemania sus ojos son azules
te hiere con una bala de plomo con precisión te hiere
un hombre habita en la casa tus cabellos de oro Margarete
azuza contra nosotros sus mastines nos sepulta en el aire
juega con las serpientes y sueña la muerte es un maestro venido
           de Alemania
tus cabellos de oro Margarete
tus cabellos de ceniza Sulamita

Paul Celan


De Amapola y memoria

viernes

Je t'en prie




Ibn Al-Arrafat

Nació en las laderas del monte Ararat, vivió desde muy joven en Jerusalén,
fue guardián del museo Rockefeller, donde sucedió días antes de morir a un
tío suyo, herido. Farfullaba el inglés y el francés. Murió en el jardín del museo,
el primer día.



Y si soy, ¿quién soy?
Nadie lo sabe. ¿Cantan las piedras
como si fuesen viento?
Creo que sí. No. No canta nadie.
Todo está oscuro.
Pero tengo hambre, Noemí.
Hambre de ti, pero hambre sin más,
hambre sola, roedora.
Comerte poco a poco,
empezando por los labios,
comerte poco a poco
continuando por la lengua,
comerte dormido, dormida.

Mas sólo estoy aquí para matar.


Max Aub

martes

La violence des corps.


Pete: Te deseo, te deseo, te deseo...
Renée: Nunca me tendrás.

Lost Highway 
David Lynch)






41.




arriba al silencio el verde
silencio con una tierra blanca dentro
tú te(bésame)irás
afuera a la mañana la joven
mañana con un cálido mundo dentro
(bésame)tú te irás
allá a la luz del sol hermosa
luz del sol con un firme día dentro
tú te irás(bésame
abajo a tu memoria y
una memoria y la memoria
yo)bésame(me iré)


e.e cummings 

sábado

Y no puedo pensar en las palomas que habitan la palabra/ Alejandría ni escribir cartas para Rilke el poeta.

Blanca Andreu



[...] Porque lo bello no es sino 
el comienzo de lo terrible, ése que todavía podemos soportar;
y lo admiramos tanto porque, sereno, desdeña destruirnos.
Todo ángel es terrible.

Rainer María Rilke

martes

Sei il ventre di tutti / e nessuno.


EXCESO DE VIDA



Desde que te conozco tengo en cuenta la muerte.
Pero lo que presiento no se parece en nada
a la común tristeza. Más bien es certidumbre
de la totalidad de mis días en este
mundo donde he podido encontrarme contigo.
De pronto tengo toda la impaciencia de todos
los que amaron y aman, la urgencia incompartible
de los enamorados. No quiero geografía
sino amor, es lo único que mi corazón sabe.
En mi vida no cabe este exceso de vida.
Mejor, si te dijera que medito las cosas
(fronteras y distancias) en los términos propios
de la resurrección, cuando nos alzaremos
sobre las coordenadas del tiempo y el espacio,
independientemente del mar que nos separa.
Sueño con el momento perfecto del abrazo
sin prisa, de los besos que quedaron sin darse.
sueño con que tu cuerpo vive junto a mi cuerpo
y espero la mañana en la que no habrá límites.

Juan Antonio González-Iglesias

sábado

Sexo y precariedad



Amor mío no puedes dejar tu trabajo, amor mío
si quieres follamos hasta morir, pero por favor
no dejes tu trabajo
.


Manuel Vilas


domingo

Pensar qué, acariciarte dónde




ETERNO RETORNO

Vuelvo al mismo punto
en que yo era otra.






Me he preguntado hoy si tú entendías la media luz
si hallaste el todo,
si te faltaba piel, no quiero, entraña, como a mí.
Me he preguntado si asumes la ternura de memoria,
si odias tu trabajo, los relojes, mi ómnibus,
el alba fiera, insobornable...

Carilda Oliver



sábado

Yo voy ¿Y tú?


Yo denuncio a toda la gente
que ignora la otra mitad,
la mitad irredimible
que levanta sus montes de cemento
donde laten los corazones
de los animalitos que se olvidan
y donde caeremos todos
en la última fiesta de los taladros.

Federico García Lorca

No dormir y de nuevo el café. Lamer con la punta de los dedos el frío suelo de la facultad.
Sabed a lo que sabe el cansancio y acudid allí dónde la multitud grita.
No son sólo palabras devorando un cielo gris.


jueves

Por qué me quedo en los moteles


Esto podría ser Beverly Hills,
una mujer que anuncia
su muerte
en el espejo.



V

En las cabinas telefónicas
hay misteriosas inscripciones dibujadas con lápiz de labios.
Son las últimas palabras de las dulces muchachas rubias
que con el escote ensangrentado se refugian allí para morir.
Última noche bajo el pálido neón, último día bajo el sol alucinante,
calles recién regadas con magnolias, faros amarillentos de
los coches patrulla en el amanecer.
Te esperaré a la una y media, cuando salgas del cine -y a
esta hora está muerta en el Depósito aquélla cuyo
cuerpo era un ramo de orquídeas.
Herida en los tiroteos nocturnos, acorralada en las esquinas
por los reflectores, abofeteada en los
night-clubs,
mi verdadero y dulce amor llora en mis brazos.
Una última claridad, la más delgada y nítida,
parece deslizarse de los locales cerrados:
esta luz que detiene a los transeúntes
y les habla suavemente de su infancia.
Músicas de otro tiempo, canción al compás de cuyas viejas
notas conocimos una noche a Ava Gardner,
muchacha envuelta en un impermeable claro que besamos
una vez en el ascensor, a oscuras entre dos pisos, y
tenía los ojos muy azules, y hablaba siempre en voz
muy baja- se llamaba Nelly.
Cierra los ojos y escucha el canto de las sirenas en la noche
plateada de anuncios luminosos.
La noche tiene cálidas avenidas azules.
Sombras abrazan sombras en piscinas y bares.
En el oscuro cielo combatían los astros
cuando murió de amor,
y era como si oliera muy despacio un perfume.


Pere Gimferrer
De La muerte en Beverly Hills.

viernes

Ils me condamnent




Te han condenado.
Una oración,
como limosna insuficiente,
ha caído
sobre la tapa de tu féretro.
Te han condenado, Edith,
por no querer ser
la excepción que confirma
la regla. Porque
querías,
tú, gorrión
de la calle, ser
la regla. Porque
intentabas salirte de la calle.
Te han condenado como
si Dios no fuese amor. El dedo
ejemplar
-una uña sucia, como
si lo viera- se alzó
sobre tu frente
y mostró al mundo
que sólo esa limosna- por sí acaso...-
merecías.

[...]

Julia Uceda

Pensar qué, acariciarte dónde

ETERNO RETORNO

Vuelvo al mismo punto
en que yo era otra.






Me he preguntado hoy si tú entendías la media luz
si hallaste el todo,
si te faltaba piel, no quiero, entraña, como a mí.
Me he preguntado si asumes la ternura de memoria,
si odias tu trabajo, los relojes, mi ómnibus,
el alba fiera, insobornable...

Carilda Oliver




lunes

Córdoba, mon amour




vimos el pájaro violeta de la madrugada
deshacerse en el mercurio de las primeras
ventanas

hundió su mano en el sol el niño
y halló calor y saliva

el mundo crece hacia el pasado
el futuro en un bosque que ya ardió en alguna
parte

Juan Bello


IES Medina Azahara

Vuelvo a Madrid y me es extranjera. Aún soy capaz de oler el azahar de las noches en Córdoba. Y es que el tiempo allí pasado, es engañoso como el sueño. La lentitud del sueño es la que permite todo nos parezca más denso. Cinco días en Córdoba, viviendo Cosmopoética, han sido cinco semanas de emociones. Aquí dentro suenan nombres, nombres con rostro y émbolo antiquísimo: Berta, María, Vero, Hasier, Nieves, Ana, Curro, Karel, David, Sergio, Fruela, Andrés, Carlos, Marcelo, Ledo, Juan Carlos, Coral, Uljana, Vladimir...


Gracias a todos
por ser,
por dejarme
aprender
tantas cosas.



Nota a Juan: Estabas allí. Lo sé. El mundo se movía al compás de un blues ambulante.



aquí:



jueves

Undécimo mandamiento: No medirás la llama



No medirás la llama
con palabras dictadas por la tribu,
no pondrás nombre al fuego,
no medirás su alcance.
Todas las llamas son el mismo fuego.
Mi cuerpo es una antorcha que alumbra los espantos
que la razón construye en sus tinieblas.
Hay que bajar al cuerpo, muy adentro,
tocar el centro ardiente, abrirlo y propagar
el gozo de la lava.
No importa en qué caderas,
en qué pecho resbale,
no importa la estatura, el sexo o la materia
pues todos caminamos sobre la misma pira.
No medirás la llama con palabras que encubren
los viejos sentimientos de los hombres.

Chantal Maillard


Under the storm of roses




Adonde nos dirijamos bajo la tormenta de rosas,
las espinas iluminan la noche, y el trueno
de las hojas, antes tan silenciosas en los arbustos,
nos sigue ahora muy de cerca.

Ingeborg Bachmann


martes

La peau morte



Como la piedra afila el cuchillo,
Como se desliza el serrín al barrer,
Así, aterciopelada, la piel
Húmeda súbitamente en los dedos.

Marina Tsvetáieva







Noche azul en los Diablos. Sobreviviremos a los idus de marzo con vino y poesía.

sábado

De cómo vislumbrar la luz de la próxima estación desde la nuestra





No todo muere,
dijo el poeta viejo.
No todo muere.
Después de la luz del mediodía
alguien enciende las farolas
al igual que se enciende el valor
cuando la vida pesa.
No todo muere,dijo,
no todo muere.
Y yo me pregunté qué importancia tiene
la materia de los faros,
mientras sigan siendo la bujía
que nos mantiene vivos.
Qué importancia tiene bordear un acantilado
si hay una cuerda que nos impide temer al precipicio.
No todo muere,
dijo una vez un poeta viejo
a los del vértigo al deterioro.
Escuchadme,
el tiempo no cabe
en un reloj de arena.




jueves

La fille de la pureté


Soy la que soy, casualidad
inconcebible como todas
las casualidades.

Wislawa Szymborska


Emily Roberts guarda la pureza detrás de su sonrisa.


ignorancia.

He comprendido

con el sabor que el viento dejó en mis labios

la distancia de nuestros
atardeceres.

He comprendido
los cantos rotos
que los cristales susurraron
en mis oídos.

He comprendido
al espejo díscolo
que se niega a
reflejarme.

He comprendido
la soledad de la carne,
el hambre de su orgullo,
la sed insaciable.

He comprendido.
Tantas cosas
inútiles
que ya nadie puede ayudarme
a deshacer.




miércoles

Newton was a poet and he didn't know


LEY DE LA GRAVITACIÓN




Dos cuerpos se atraen con una fuerza directamente proporcional a sus masas
e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa.

Isaac Newton


Tonight at the Bukowski's Claire et moi en "Oda a la leche".
Pasen y vean.

sábado

El tamiz de mi anarquía



LIVING, not SURVIVING




Suave como el peligro atravesaste un día
con tu mano imposible la frágil medianoche
y tu mano valía mi vida, y muchas vidas
y tus labios casi mudos decían lo que era el pensamiento.
Pasé una noche a ti pegado como a un árbol de vida
porque eras suave como el peligro,
como el peligro de vivir de nuevo.

Leopoldo María Panero