NOUS VIVONS DANS L´OUBLI DE NOS MÉTAMORPHOSES
(Paul Éluard)

"La mort nous affecte plus profondément sous le règne pompeux de l'été"
Baudelaire
Ven, acércate. No temas. No tiembles. Yo también he muerto de un nenúfar en el pulmón derecho. Yo también tuve miedo pero ahora ya estoy muerta. Llámame Marguerite, si te apetece. Ponme el apellido que tú quieras. ¿Tienes fuego? Amé la vida peligrosamente desde el precipicio del opio y de los párpados azules. Sólo tuve un gran amor. Nos conocimos en la literatura, como todos los que empiezan amarse en la distancia. Yo era Nadja y él Bretón. Él Humbert y yo Lolita. Nuestros cuerpos se encontraron en los libros de Pushkin, de Miller, del Marqués de Sade, de Lautréamont. Viajamos a Rusia, a Suiza, a Francia, a Vietnam. En el Mekong aullamos de placer. Hicimos el amor con Sartre en el Sena y volvimos desnudos a nuestro lugar de origen. Vivíamos el olvido de todas nuestras metamorfosis. Nos vivíamos por dentro como anémonas dependientes, nos devorábamos por fuera como animales hambrientos. Éramos vagones llenos de poetas. ¿Aún no he mencionado su nombre? Le he pensado tanto boca arriba, boca abajo, haciendo el pino, desde el rincón opiáceo. Después de todo, en este lugar sólo eres tú y tus recuerdos. Aquí tendrás mucho tiempo para saber quien eres.